
Desarrollar nuevas herramientas basadas en Sistemas de Información Geográfica e Inteligencia Artificial para enfrentar los desafíos del transporte y la accesibilidad en áreas históricas, como el Sitio Patrimonio Mundial de Valparaíso, es el objetivo del proyecto Fondecyt Regular liderado por el académico de Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte, Vicente Aprigliano.
La movilidad urbana en zonas patrimoniales presenta desafíos únicos: calles estrechas, topografía compleja, infraestructura limitada y estrictas normas de conservación histórica. Frente a este escenario, el profesor Aprigliano lidera esta iniciativa que busca innovar en la forma en que se planifica el transporte y la movilidad en ciudades con alto valor patrimonial.
El proyecto propone integrar Sistemas de Información Geográfica (SIG) e Inteligencia Artificial (IA) para analizar cómo interactúan el entorno urbano, la infraestructura de transporte y las percepciones de la ciudadanía en áreas patrimoniales. El objetivo es generar herramientas que permitan mejorar la planificación de la movilidad urbana sin comprometer la conservación de los valores históricos y culturales.
“En el caso de Valparaíso, se trata de una ciudad con una geografía muy particular, con cerros, pendientes pronunciadas y una infraestructura urbana que en muchos casos tiene más de cien años. El proyecto busca analizar cómo el entorno construido y la percepción de los ciudadanos influyen en la forma en que las personas se desplazan por la ciudad. Para ello utilizaremos herramientas de Sistemas de Información Geográfica e Inteligencia Artificial, con el fin de desarrollar metodologías que ayuden a planificar mejor la movilidad en ciudades patrimoniales”, sostuvo el académico e investigador.
Valparaíso
Agregó que Valparaíso ofrece condiciones únicas para estudiar estos temas. “Es una ciudad patrimonial reconocida internacionalmente, con una geografía compleja y con desafíos de movilidad muy particulares. Eso la convierte en un excelente laboratorio urbano para analizar cómo mejorar la movilidad en ciudades históricas sin afectar su identidad y su valor cultural. Al mismo tiempo, este tipo de investigación abre oportunidades para fortalecer redes de colaboración científica, tanto a nivel nacional como internacional. Valparaíso puede convertirse en un punto de encuentro para investigadores que trabajan en los desafíos de las ciudades patrimoniales”, agregó.
En ese contexto, la PUCV podría desempeñar un rol relevante, considerando que la historia de la Universidad y la ciudad han estado profundamente vinculadas. Además, existe un compromiso institucional de aportar al cuidado y desarrollo del patrimonio urbano a través de la investigación científica.
Durante sus cuatro años de desarrollo, la iniciativa espera generar indicadores innovadores de resiliencia, accesibilidad y sostenibilidad, que puedan apoyar la toma de decisiones en planificación urbana y transporte. Según se explicó, integrar nuevas tecnologías en el análisis territorial permitirá comprender mejor los desafíos específicos de las ciudades patrimoniales y diseñar soluciones más adecuadas a su realidad. Los resultados del proyecto podrían contribuir también al desarrollo de políticas públicas que integren transporte, turismo y conservación patrimonial, promoviendo un desarrollo urbano más sostenible y resiliente.
“Muchas ciudades patrimoniales enfrentan el desafío de equilibrar la protección de su patrimonio con las necesidades de movilidad de una ciudad contemporánea. Factores como la topografía, el estado de la infraestructura urbana, la seguridad vial o la accesibilidad influyen directamente en cómo las personas se desplazan. Sin embargo, muchas veces las políticas públicas no cuentan con herramientas suficientemente detalladas para comprender estos fenómenos. Este proyecto busca aportar evidencia científica que permita mejorar la toma de decisiones en planificación urbana y movilidad, contribuyendo a diseñar políticas públicas más sostenibles y compatibles con la preservación del patrimonio urbano”, resaltó Aprigliano.
Por Cristian Croce
Dirección de Comunicación Estratégica