
El secretario general de nuestra casa de estudios y académico del Instituto de Historia, José Marín Riveros, fue nombrado miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Historia en Valparaíso.
El académico tomó este reconocimiento con alegría y como un honor, ya que “en la Universidad somos solo dos, junto al profesor Carlos Salinas de la Escuela de Derecho”. Como nuevo integrante de la academia, el profesor Marín participará de las sesiones regulares, instancias donde los integrantes exponen sus publicaciones e investigaciones en curso.
El nombramiento responde a una extensa trayectoria en el ámbito de la historia medieval y bizantina. En octubre de 2025, el historiador publicó su libro “Horizontes del Mediterráneo Oriental. Una introducción a los Estudios Bizantinos”, escrito que reúne 40 años de trabajo académico con diversos artículos y material inédito. La obra se presentará el próximo 24 de agosto, a las 12 horas, en Casa Central.
José Marín explica una de las cuantas razones de la importancia de estudiar el tema: “¿Dónde está Bizancio? Por ejemplo, es clave para la conservación y transmisión del saber clásico griego. Copiaron los textos antiguos, los guardaron en bibliotecas, los estudiaron y después esos libros, con la caída del Imperio y la época de la decadencia, fueron llegando a Occidente y renovó los estudios”.
Un capítulo del libro está dedicado a Héctor Herrera Cajas, el bizantinista que tuvo Chile, importante intelectual y maestro de José Marín, con quien comenzó a trabajar en 1987. “Cuando me han preguntado por qué me dediqué a la historia medieval y a la historia bizantina, tengo una sola respuesta siempre. Porque tuve un maestro”. El estudio bizantino se convirtió en un legado, en una línea de conocimiento que se ha preservado al pasar del maestro al alumno, resguardando una parte de la memoria e historia de la humanidad. “Esto hay que cuidarlo, la tradición académica”, enfatizó.
Actualmente, el profesor se encuentra en la etapa inicial de un nuevo libro dedicado a Carlomagno y, finalizado éste, continuará con un proyecto sobre la retórica en los prólogos de obras historiográficas medievales, que ya está desarrollando junto a un colega. Ésta es una temática que se había abordado desde la literatura, pero no desde la historia.
“Hay una primera etapa que fue los prólogos latinos, después los prólogos griegos y en la última me asocié con Diego Melo, porque él sabe árabe, y me interesaba explorar el tema de la retórica de los prólogos en el mundo árabe”, señaló. ¿Por qué son importante los prólogos? Son una ventana que “nos permite asomarnos al taller del historiador y reconstruir las redes y motivos de los autores”, concluyó Marín.
Por Diamanda Lucic
Dirección de Comunicación Estratégica