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Restauran el Diario de la cronista escocesa María Graham

Paulina Rodríguez, alumni y profesora en el Instituto de Arte, realizó labores de conservación y restauración en su Taller

21 de noviembre de 2022

Luego de varios meses de paciente cuidado y tratamiento, regresa a nuestras estanterías el libro de la escritora e ilustradora escocesa María Graham, el cual contiene los "Diarios" de sus residencias en Chile y en Brasil en la primera mitad del siglo XIX. Graham llegó a Valparaíso en 1822 a bordo de un vapor inglés y fue testigo de importantes eventos (como el Terremoto de noviembre de ese año), encuentros con autoridades de la época (Cochrane, O'Higgins y San Martín) y el paisaje de aquél tiempo, los cuales quedaron registrados en su libro de viaje. Paulina Rodríguez Joui, alumni y profesora del taller "Libro de Artista" del Instituto de Arte, nos cuenta en esta entrevista su expriencia con este proyecto de preservación.

Desde la Licenciatura en Artes ¿Cómo te vinculaste con este oficio? ¿Qué aprendizajes has adquirido?

La visión de la carrera me permitió comprender los libros como un objeto cultural y artístico con tanto valor como la pintura, la escultura y la arquitectura. Si bien en muchos casos la encuadernación de libros no se considera como tal y se piensa como un oficio meramente artesanal y no creativo, el tener constantemente la mirada puesta desde las artes visuales me hace re-pensar el libro material desde aristas tan diversas que abarcan la mera funcionalidad hasta la creación de libros como obra. Esa mirada amplia creo que es gracias a mi formación recibida en la Licenciatura.

¿Cómo ha sido el proceso con el "Diario" de María Graham?

Ha sido hermoso y desafiante. Recibir en el taller un libro tan valioso en términos de edición e historia siempre es un placer, y cuando se trata de restaurarlo siempre será un desafío. Sin embargo, lo que más me ha gustado es que el libro haya sido escrito por María Graham, una escritora destacada y autora importantísima para la historia de Chile y la de Valparaíso. Lamentablemente, poco se conoce. El valor historiográfico de su libro y el que haya sido ilustrado por ella misma la sitúa dentro de los grandes cronistas y naturalistas del siglo XIX, con la hermosa excepción de que ella era mujer. Dan ganas de que este libro sea reeditado en español para que más personas puedan conocerla, pues la última edición que se realizó en este idioma está casi agotada.

¿Qué mensaje podrías entregar a quienes compartan tu interés por la conservación de papel y encuadernación de libros?

A veces pienso que somos pocas y pocos quienes amamos el papel y los libros impresos, pero cada vez veo que va aumentando el interés por los distintos oficios del libro, ya sea desde el papel artesanal, la conservación y restauración de papel y libros, la encuadernación artesanal, los libros de artista, los papeles decorados, etc. Todo lo que rodea al libro en su materialidad es un mundo apasionante y muy grande y que se puede aprender siempre un poco más. Sería genial que quienes se interesen en esto puedan dar espacio y cabida a ese interés, al punto de desarrollarlo en alguno de sus ámbitos. También, que se vinculen con personas e instancias en torno a estos saberes y puedan transmitir estos conocimientos, ya que es la única manera en que estos oficios se transmitan a las generaciones siguientes.

¿Por qué crees que es importante la labor de conservación / encuadernación?

La conservación es fundamental para que podamos tener acceso y conocimiento sobre aquellos libros y documentos que están susceptibles de deteriorarse o, en algunos casos, se han deteriorado por diversos factores. En este sentido la conservación y restauración aplicada de manera profesional permite que esos objetos trasciendan generaciones y en alguna medida se mantengan “vivos”.

Por otra parte,  la encuadernación porque es un oficio que a lo largo de la historia permitió que los libros fueran libros, es decir, les dio forma y protección a un conjunto de documentos en pergamino o papel que eran a su vez soporte de información. Está intrínsecamente vinculada a la conservación, ya que su función primigenia era justamente la de conservar. En muchos casos la encuadernación, en tanto oficio, embelleció los libros transformándolos en objetos estéticos.

La gracia de estos objetos es que estaban hechos para ser manipulados, tocados, leídos. En la actualidad, si bien existe la encuadernación industrial, los procesos artesanales del libro siguen dignificado y dotándolos de estas cualidades estéticas originales ligadas a lo artesanal. Este oficio requiere mantenerse vivo, es parte de nuestra historia, y la historia en este sentido la hacen quienes perpetúan estos oficios manteniéndolos vigentes.

 Dirección General de Vinculación con el Medio