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En marcha proyecto “Resonancias del Aconcagua: música, ilustración y fe popular”

Ya se encuentra en desarrollo el proyecto “Resonancias del Aconcagua: música, ilustración y fe popular”, adjudicado por el Instituto de Estudios Religiosos de nuestra Facultad, junto al Instituto de Música y el Programa Interdisciplinario de Formación Profesional (PIFP).

La iniciativa corresponde el concurso de la Dirección de Creación de la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación (VINCI) de la PUCV. El equipo de trabajo está formado por Boris Canales, Marlene Soffia, Antonella González, Eloísa del Carmen Vicuña, Tobías Yánez y por nuestra Facultad, los profesores José Leiva y Rodrigo Arriagada.

El proyecto tiene por objetivo investigar el patrimonio musical intangible del Valle del Aconcagua, en sus componentes de canto a lo divino, canto a lo humano y la música de danzas religiosas, en un proceso que incluye la creación a través de música, ilustración y reflexión teológico-popular.

Conversamos al respecto con el profesor José Leiva, quien destacó en primer término el carácter de los proyectos de la VINCI, que “convocan a diferentes unidades académicas para que puedan presentar una iniciativa que busque, primero que todo, tener un trabajo interdisciplinario, que integre más de una unidad académica y que sea desde una perspectiva de la creación artística”.

En esa línea, resaltó la pertinencia del Instituto de Estudios Religiosos “por las características que puede tener el arte con, por ejemplo, la historia y el mundo de las religiones”, recordando que anteriormente (en 2025) se adjudicaron otro proyecto en el marco de los 80 años del Premio Nobel a Gabriela Mistral.

-En la formulación del proyecto se señala que se articula desde dos referentes teóricos centrales: el concepto de resonancia de Hartmut Rosa y las categorías de sabiduría y religiosidad popular de Juan Carlos Scannone. ¿Qué nos puede comentar sobre este aspecto?

-El tema de las resonancias tiene un marco teórico basado precisamente en el concepto de resonancia, que lo formuló Harmut Rosa, sociólogo y filósofo social alemán. Él, de forma muy resumida, señala que en el tiempo que vivimos, que denomina ‘modernidad postardía’, hemos caído en una especie de ‘estabilización dinámica’, es decir, estamos alienados producto de la aceleración permanente: no logramos conectarnos.

Entonces, los mundos, las personas, las cosas y la trascendencia se han enmudecido. Ese es el diagnóstico que hace, desde la sociología. Hemos perdido la capacidad de encontrarnos y de conectarnos porque vivimos en la vorágine de estar permanentemente produciendo y acelerando al infinito, y eso ni siquiera para crecer, sino para estar bien y mantener un estatus.

Este diagnóstico es una obra que él viene desarrollando hace muchos años, con varias publicaciones, y entre ellas está el libro que se llama Resonancia, una sociología de encuentro con el mundo, ese es el subtítulo. Y allí plantea y desarrolla esta teoría de la resonancia, que sería hacer lo contrario de lo que nos está pasando. Así es como se rompe el enmudecimiento. De esta manera,una forma de poder conectarse es a través de la resonancia.

-¿Qué características podemos identificar en este concepto?

-Según Harmut Rosa, primero tiene que haber algo que me interpele, que me haga sentido y me llame la atención. Debe haber entonces una cierta capacidad receptiva, por decirlo así, y luego yo puedo responder, generando un diálogo, ¿no? Algo me interpela, respondo, y me transforma, pero no solamente me transforma a mí, sino que transforma al otro mundo. Hay una transformación entre estos mundos que por la modernidad, han perdido capacidad de encontrarse.

Y lo otro es que, para que pueda suceder todo esto, hay que comprender que ese otro mundo es indisponible, que es el otro concepto clave dentro de la propuesta de Harmut Rosa. Es decir, no puedo pretender dominar ese otro mundo, no puedo pretender conocerlo, porquesiempre hay un lado como misterioso que no se agota, que está más allá.

Esa es la experiencia que tienen los artistas, por ejemplo, cuando interpretan una obra musical: un concertista de piano, por mucho que se sepa esa obra, siempre ella va a dejarle algo que está más allá, y eso hace que sea inagotable. También las experiencias de encuentro no se agotan porque hay un lado misterioso y ahí entra muy bien la religión, de hecho Harmut Rosa tiene un librito que se publicó en español este año, donde dice que la democracia necesita la religión urgentemente.

Entonces, de acuerdo a esto, la religión sería justamente un espacio indisponible que permite la conexión entre personas y con la trascendencia, en cuanto realidad humana que permite esa conexión. Nosotros lo que pretendemos con este proyecto es basarnos en estos conceptos de la resonancia, con un mundo que creemos es un paradigma de esa indisponibilidad, como es el mundo de la cultura y sabiduría popular.

-Esta es la otra categoría del estudio, vinculada al mundo popular… ¿cómo se aborda?

-Aquí es donde entra Juan Carlos Scannone, que es un autor que he estado trabajando por razones de interés y también por estudio. Es un teólogo, o más bien filósofo y teólogo argentino, que fue sacerdote. Falleció hace unos años atrás, y él habla de la sabiduría popular como ese lugar que no es obviamente la sabiduría o la sapiencia académica que uno conoce, y que se cultiva en las universidades y en nuestra tradición occidental; sino que más bien es una sabiduría que requiere quizás otro punto de partida para la reflexión.

No es la filosofía sistemática o la academia a la que se acerca, sino a otro movimiento y ahí calza muy bien la propuesta de Rosa de hablar de que este mundo de sabiduría popular es indisponible. Lo que nosotros pretendemos, entonces, en este proyecto, es que podamos poner en práctica o tener una experiencia que hable de esta resonancia.

O sea, para que haya resonancia existe algo que nos interpela y luego respondemos a esa interpelación. En esto estamos, vamos en una etapa de integración con esta base de, digamos, marco teórico, la valorización de lo popular y de la religiosidad popular.

-¿Qué nos puede contar sobre el primer encuentro en terreno con algunos cantores populares?

-Fuimos el domingo pasado, y más allá de sus propias situaciones, la participación por ejemplo en alguna instancia eclesial, ellos tienen una dimensión religiosa muy profunda y es parte también de su sabiduría. Está siempre ahí muy presente su conexión con un lado indisponible, como señala Rosa, que es el vínculo con la trascendencia y que ha sido parte de su cultura y su manifestación religiosa.

Haremos una segunda visita, pero ahora nos corresponde responder a esta primera interpelación. Ahí está el desafío de los ilustradores, de los músicos, y en este caso, de quienes nos dedicamos a investigar el ámbito religioso.

Nuestras respuestas pueden ser, por ejemplo, con ilustraciones, con anécdotas, incluso composiciones musicales.

-¿Qué sectores recorrieron?

-Rinconada de Silva y el valle de Putaendo, en Aconcagua. En la mañana nos juntamos con un cantor popular que es muy conocido en la zona, que además es de los Alférez de los bailes chinos. Nos recibió en su casa y ahí él tiene un lugar, digamos, un pequeño recinto donde tiene los recuerdos de sus bailes chinos y una gruta con la Virgen.

Luego, en la tarde, estuvimos con otros dos exponentes de Rinconada de Silva, y fue muy enriquecedor, algo así como una masterclass. Nos invitaron a aprender el modo de construir cuartetas, las cuartetas quebradas, las cuartetas cuadradas, las décimas, y cantamos juntos. Nos mostraron cómo se desarrolla un poeta popular y cómo se cultiva también, y saber que ellos no solamente lo cultivan sino que también lo quieren transmitir, es importante.

Por eso un hito importante a programar sería una puesta en escena en la Universidad, donde este mundo indisponible interpele a la Universidad y al mundo académico. Habría una exposición de ilustraciones, habría canto a lo divino, canto a lo humano y payas, entre otras cosas.

-¿Se contempla publicar alguno insumo para consulta y lectura?

-Sí, se va a publicar después toda la experiencia en una especie de bitácora, que quedaría para el registro y como insumo académico a disposición de la Universidad y de los estudiantes.

Pero siempre dentro de los proyectos hay dos líneas. Una línea que es como de iniciación, y otra de consolidación. Nosotros postulamos a la de iniciación, entonces proyectamos también a que pueda tener una segunda versión, que sería de consolidación, lo que va a depender un poco de cómo resulte esta primera instancia.