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Carolina Pérez Quinzacara, Alumni Derecho PUCV

Una trayectoria marcada por la vocación democrática

29.10.2026

Cuando ingresó a Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en 2015, todavía tenía algunas dudas sobre el camino profesional que quería seguir. Originaria de Vallenar, había considerado estudiar Administración Pública, pues le atraía el trabajo en el ámbito público y el funcionamiento de las instituciones. Sin embargo, el prestigio de la Escuela de Derecho PUCV y su reconocimiento a nivel nacional, fueron determinantes para tomar la decisión de trasladarse a la Región de Valparaíso e iniciar su formación como abogada.

Lo que no imaginaba entonces era que encontraría en la Escuela una formación especialmente vinculada con el derecho público, un ámbito que despertaría y consolidaría su interés por el funcionamiento del Estado, el Congreso y las instituciones democráticas.

La primera clase de Derecho Constitucional, impartida por el profesor Manuel Núñez, fue uno de los momentos que marcaron ese camino. Desde entonces, su interés se orientó hacia las instituciones y los mecanismos que permiten organizar la vida democrática. Le atraían especialmente el trabajo legislativo, el rol del Congreso y los procesos mediante los cuales se construyen las normas que rigen al país.

Aunque inicialmente veía con cierta distancia la posibilidad de trabajar en el Poder Legislativo, durante segundo año comenzó a acercarse más a ese mundo. Las clases del profesor Rodrigo Pineda, quien se desempeñaba en el Senado, le permitieron conocer con mayor profundidad el funcionamiento del Congreso, el trabajo de sus funcionarios y la dimensión técnica de la labor legislativa.

Sus primeros pasos profesionales estuvieron precisamente vinculados con el Congreso, donde comenzó a desempeñarse como asesora legislativa. Ese trabajo le permitió acercarse directamente a los procesos de discusión y elaboración de las leyes, un ámbito en el que podía poner en práctica su interés por el derecho público y el funcionamiento de las instituciones democráticas.

Sin embargo, su trayectoria no se limitó a esa área. La formación transversal recibida en Derecho PUCV y su interés por otras disciplinas la llevaron a explorar nuevos campos del ejercicio profesional, entre ellos el derecho penal.

Después de cuatro años como asesora legislativa, comenzó a asumir causas de manera independiente en esta área. Posteriormente, se incorporó al estudio jurídico De la Fuente y Godoy, donde tuvo la oportunidad de trabajar en materias relacionadas con el compliance, el derecho de empresa y el derecho comercial, en ocasiones vinculadas también con el ámbito penal.

Esta experiencia le permitió ampliar su perspectiva sobre el ejercicio de la profesión y descubrir nuevas posibilidades de desarrollo. Si bien el derecho público había sido desde el comienzo su principal interés, el contacto con otras áreas le mostró la diversidad de caminos que puede ofrecer la formación jurídica.

Este año, una nueva oportunidad la llevó a regresar al ámbito parlamentario desde una función distinta. Tras participar en un concurso público, asumió como abogada ayudante de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados, un cargo desde el cual contribuye al desarrollo técnico y jurídico del trabajo legislativo.

Su labor consiste en velar por que el debate y los procedimientos de la comisión se ajusten a las normas reglamentarias, legales y constitucionales que los regulan, resguardando así la validez de los procesos y su carácter democrático. También participa en la preparación de los informes que se discuten posteriormente en la Sala y en la elaboración de los documentos e insumos necesarios para el trabajo de la comisión, entre ellos los relacionados con las indicaciones y los textos legislativos.

Se trata de una función que exige objetividad, rigor y profesionalismo. El trabajo jurídico que se desarrolla en estas instancias constituye un soporte fundamental para que los parlamentarios puedan deliberar y tomar decisiones, las que finalmente se expresan en las leyes que regulan la convivencia de toda la sociedad.

Desde esta posición, ha podido comprender aún más la importancia de la dimensión técnica del proceso legislativo y la responsabilidad que implica participar en él. Su tarea requiere mantener una mirada objetiva y respetar las distintas posiciones políticas que confluyen en el debate.

Para ella, uno de los aprendizajes más relevantes ha sido precisamente reconocer el valor de la diversidad de opiniones. Más allá de las diferencias, destaca que los parlamentarios representan a la ciudadanía que los eligió y que esa pluralidad es parte esencial de la democracia.

Su paso por Derecho PUCV no estuvo marcado únicamente por las clases y el estudio. Desde primer año se involucró activamente en la vida universitaria, participando en distintas convenciones y formando parte de instancias de representación estudiantil. Incluso integró una mesa directiva y representó a la comunidad en la mesa de democracia y participación de la Facultad.

En ese espacio, participó en las discusiones orientadas a construir un modelo de gobernanza universitaria que permitiera una mayor participación de estudiantes, funcionarios y profesores no jerarquizados en los procesos de decisión. A estas experiencias se sumaron sus funciones como consejera de Facultad y consejera superior, responsabilidades que le permitieron conocer de cerca el funcionamiento institucional de la Universidad, dialogar con sus autoridades y participar en discusiones sobre el presente y el futuro de la comunidad universitaria.

Esas instancias tuvieron un impacto que trascendió su formación académica. Le permitieron comprender cómo se construyen los acuerdos, cómo se procesan las diferencias y por qué resulta importante que las distintas voces sean escuchadas antes de tomar decisiones.

Aunque reconoce que tiene sus propias opiniones, considera fundamental estar dispuesta a escuchar otras perspectivas y comprender sus fundamentos. Una actitud que hoy aplica en su trabajo cotidiano y que asocia tanto con la construcción de un proyecto universitario como con los desafíos de contribuir al desarrollo del país.

Destaca, asimismo, la buena disposición que encontró entre sus profesores, varios de los cuales continúan entregándole consejos y orientación profesional incluso después de su egreso. Ese vínculo, que se mantiene a lo largo del tiempo, es parte de los aspectos que valora de su experiencia universitaria.

Al recordar sus años en Derecho PUCV, los amigos ocupan un lugar especial. Evoca las largas jornadas de estudio compartidas con compañeros que, hasta hoy, siguen siendo grandes amigos y que han desarrollado sus carreras en distintas áreas profesionales.

Por eso, cuando piensa en lo que les diría a quienes hoy comienzan a estudiar Derecho, su mensaje va más allá de las exigencias académicas. Los invita a aprovechar las oportunidades que ofrece la vida universitaria, involucrarse en sus distintas instancias y participar activamente en la comunidad.

A su juicio, estudiar y adquirir conocimientos es solo una parte de la formación. La otra se construye a través de los compañeros, de las experiencias compartidas, de la participación y de aquellas enseñanzas que entregan los profesores y que no siempre están contenidas en los programas de estudio.

Facultad y Escuela de Derecho PUCV