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Icaro Darío Núñez Ruiz, Alumni Derecho PUCV

De Derecho PUCV al doctorado en La Sorbona: el valor de una formación jurídica basada en el diálogo

22.10.2026

Del lado de acá

La literatura, la filosofía y las letras estuvieron presentes desde temprano en los intereses de Icaro Núñez. Egresado de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, ingresó a la carrera en 2018 con una inquietud que iba más allá del estudio de las normas: comprender la dimensión social de los conflictos y las formas en que una sociedad se organiza para resolverlos.

Aunque el Derecho era una alternativa cercana por su entorno familiar, su elección también respondió a una búsqueda intelectual. Tras estudiar en la Alianza Francesa de Viña del Mar y profundizar en áreas humanistas, encontró en la disciplina jurídica una manera de conectar sus intereses con las preguntas sobre la convivencia social. “Me faltaba un elemento para entender algo más social, cómo organizar y responder al conflicto. El Derecho es más llamativo desde esa perspectiva”, recuerda.

Su decisión de estudiar en la PUCV estuvo marcada tanto por razones académicas como por una convicción personal. Con un buen desempeño en la enseñanza media y puntajes que también le permitían postular a universidades de Santiago, optó por permanecer en la Región de Valparaíso, en línea con su visión regionalista, y asumir el desafío académico que representaba la Escuela.

 Le atraían su excelencia y exigencia, así como una malla curricular que, desde su perspectiva, entregaba herramientas fundamentales antes de avanzar hacia el desarrollo del pensamiento crítico. No se trataba únicamente de adquirir conocimientos jurídicos, sino de construir una base sólida desde la cual interrogar la realidad.

Durante sus años en Derecho PUCV, Icaro encontró un espacio de formación que trascendió las aulas y los contenidos de cada asignatura. Vivió experiencias de movilización que le permitieron cuestionar muchas de sus ideas, y pudo involucrarse en las instancias de organización estudiantil de manera activa. Durante el Estallido social, participó junto a otros estudiantes de la PUCV en los llamados «piquetes jurídicos», orientados a promover el respeto de los derechos humanos durante las protestas. 

Estas experiencias, junto con la formación recibida en la Escuela, contribuyeron a consolidar una mirada crítica y a reconocer el valor del diálogo como herramienta para abordar las diferencias. Para él, uno de los aspectos más relevantes de su formación fue la posibilidad de discutir, argumentar y escuchar perspectivas distintas en un entorno académico exigente. “El nivel pedagógico es altísimo. La posibilidad de discusión que se les da a los estudiantes es súper amplia y eso es una dinámica muy formativa”, destaca.

Su valoración de la Escuela también se extiende a la convivencia universitaria. Recuerda especialmente el ambiente de respeto y discusión razonada que encontró incluso en espacios que implicaban para él diferencias de pensamiento, como las asignaturas de formación religiosa. Desde su perspectiva como persona no creyente, valora haber podido desarrollar ensayos desde su propia mirada, recibir buenas evaluaciones y participar en discusiones académicas constructivas.

Entre los docentes que recuerda especialmente se encuentran Eduardo Aldunate, Jorge Larroucau, Andrea Pinto y Luis Rodríguez, cuyas enseñanzas forman parte de los referentes de su trayectoria universitaria. También destaca el trabajo que realizó como ayudante de Derecho Público durante dos años, particularmente junto al profesor Osvaldo Urrutia, quien fue su director de memoria y con quien trabajó en el área de Derecho Internacional Público.

Del lado de allá

Con el interés por profundizar en el Derecho Público ya definido, Núñez comenzó a proyectar su formación más allá de Chile. Durante la carrera realizó una estadía de intercambio en el Instituto de Estudios Políticos de París, donde cursó asignaturas exclusivamente de ciencias políticas gracias a una beca del Banco Santander. Esta experiencia amplió su perspectiva y fortaleció su vínculo con Francia. A ello se sumó su relación personal con ese país, circunstancias que influyeron en su decisión de terminar sus estudios en Chile para regresar posteriormente a continuar su formación de posgrado.

Consciente de que quería seguir estudiando, se preparó intensamente para el examen de grado, que aprobó en un periodo breve, y mantuvo su interés en profundizar en el Derecho Público y Constitucional.  En 2024 cursó un Diplomado en Derecho Ambiental en la PUCV, gracias a la Beca Inés Pardo, ampliando su formación en un área que posteriormente ocuparía un lugar central en sus investigaciones. Ese mismo año se trasladó nuevamente a Francia para ingresar a la Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, con la Beca France Excellence Chile que otorga Campus France, la agencia pública francesa encargada de promover la enseñanza superior de Francia en el extranjero. Allí cursó primero un máster en Derecho Público General y luego un segundo programa especializado en Derechos Constitucionales y Derechos Fundamentales.

La etapa de estudios en París ha estado acompañada por una experiencia laboral que le permitió integrarse a otro ámbito del mundo francés. Para financiar su vida en el país, trabajó como librero y asistente en una editorial jurídica en el Barrio Latino, Éditions PEDONE, una casa editorial fundada en 1838, vinculada a una librería que data de 1878. Su manejo de varios idiomas le permitió desenvolverse en ese entorno, donde vivió una curiosa coincidencia con su etapa universitaria: durante sus años en la PUCV había participado en el concurso francófono de Derecho Internacional Público en la PUCV Charles Rousseau, en el que su equipo obtuvo destacados resultados y recibió libros como reconocimiento. Uno de ellos provenía precisamente de la editorial en la que, años más tarde, terminaría trabajando en París.

Su investigación de máster abordó las transformaciones del Derecho en materia ambiental en Chile, un tema que le permitió vincular sus intereses por el constitucionalismo con los desafíos que enfrenta el país en la protección del medioambiente. Esta investigación fue realizada en el marco del proyecto interdisciplinario de investigación COINCIDE 2, que tenía por objeto estudiar las transformaciones sociales, jurídicas y ambientales derivadas de los procesos constituyentes chilenos de 2022 y 2023. El trabajo tuvo también proyección internacional: lo presentó ante la Asociación Francesa de Derecho Constitucional, en un congreso que se realiza cada tres años en Francia, y en Dublín, Irlanda, durante el encuentro internacional de Derecho Público ICON-S. 

Tras completar sus estudios de máster, Icaro alcanzó uno de los hitos más importantes de su trayectoria: obtuvo el mejor promedio acumulado de su promoción y fue seleccionado por el Departamento de Derecho Público de La Sorbona para desarrollar su proyecto doctoral. Actualmente es doctorando contractual, con un contrato de tres años financiado por el Estado francés a través de la universidad, que le permite dedicarse a la investigación y asumir responsabilidades docentes, combinando así ambas dimensiones de su carrera académica.

Bajo la supervisión del constitucionalista Xavier Philippe, su investigación doctoral se centra en la gobernanza de los recursos naturales en Chile desde una perspectiva latinoamericana. El propósito es comprender, desde una mirada constitucional, cómo se resuelven las tensiones entre la garantía constitucional de la propiedad y las exigencias del constitucionalismo ambiental, particularmente cuando entran en juego los distintos intereses asociados al uso y la protección de los recursos naturales.

De otros lados

Aunque todavía no define dónde se radicará en el futuro, tiene claridad respecto del área a la que quiere dedicarse: el Derecho Público y Constitucional, con una especial atención a los problemas jurídicos de Chile. En esa línea, es coautor, junto con Flavio Quezada e Isadora Camplá, de un capítulo sobre la Constitución ambiental publicado por DER Ediciones en el libro La década constituyente chilena (2014–2024). La experiencia internacional, señala, también permite estudiar ciertos fenómenos a la distancia y comprenderlos desde una perspectiva comparada.

Esta mirada internacional también le ha permitido valorar la formación recibida en la PUCV. Al compartir espacios académicos con estudiantes de universidades como Harvard, Oxford y Cambridge, ha podido reconocer la solidez de los conocimientos y habilidades adquiridos durante sus años en Valparaíso. Ese reconocimiento alcanza también a las herramientas pedagógicas que hoy utiliza en sus propias clases, especialmente la manera de conducir una discusión, formular preguntas y abrir espacios para el intercambio de ideas.

En ese sentido, recuerda una reflexión de un profesor durante su pregrado, quien prefería hablar de “estudiantes” y no de “alumnos”, a partir de una interpretación simbólica de esta última palabra con la idea de alguien sin luz. Más allá de su sentido etimológico, para Ícaro esa distinción expresa una concepción de la educación en la que quienes se forman no son receptores pasivos de conocimientos, sino personas capaces de pensar, cuestionar y construir sus propios argumentos.

Desde esa perspectiva, su mensaje para quienes actualmente estudian Derecho en la Escuela es una invitación a mantener la curiosidad y aprovechar los espacios de discusión que ofrece la vida universitaria. “Hay que aprovechar todos los ramos, sobretodo los que se sienten fomes, lo que no te interesa, aprovechar de preguntar y ser curiosos, criticar, cuestionar. No son tantas las instancias en la sociedad que te permiten ese nivel de diálogo”, plantea.

Facultad y Escuela de Derecho PUCV