Estudiantes PUCV imparten clases de español para inmigrantes haitianos

El proyecto, que comenzó este año, cuenta con el apoyo de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE) y el Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje de la PUCV.

17.11.2017

Todos los sábados, un equipo de nueve estudiantes de la carrera de Castellano y Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, se reúne con inmigrantes haitianos en la Parroquia Corazón de María de Valparaíso para enseñarles español de forma gratuita, pero también para ayudarlos en su inserción a la cultura y sociedad de nuestro país.

Considerando la presencia de tropas chilenas para la estabilización de la crisis política en Haití desde 2004, es que el vínculo entre ambas naciones ha crecido, siendo nuestro país un buen destino de residencia para los haitianos, lo que se ha dejado apreciar en los datos de inmigración durante los últimos años.

A julio de 2017, la cifra de haitianos (44.289) que ha llegado a Chile superó el número total registrado en 2016 (43.898), datos entregados por el director general de Asuntos Consulares y de Inmigración de la Cancillería, Carlos Appelgren, en una reunión con la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.

Frente a ello, el problema entre ambas culturas radica en el idioma, a diferencia de lo que ocurre con la inmigración de otros países de habla hispana que siempre mantienen altas cifras en nuestro país: Colombia,  Perú y Bolivia.

Gabriela Santibáñez, integrante del equipo de estudiantes de Castellano y Comunicación que desarrollan el proyecto, señaló que “la necesidad de enseñar el idioma la vi porque en una oportunidad en Limache colapsó un supermercado debido a que había un grupo de haitianos que no pudieron resolver un asunto de dinero con la cajera y la gente que esperaba en la fila se enojó”.

Con el apoyo del programa de fondos concursables de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE) de la Vicerrectoría Académica, estudiantes del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje comenzaron con la ejecución de esta iniciativa. El plan era partir en marzo de 2018 y tener el 2017 como un tiempo de preparación para la organización del proyecto, sin embargo, al adjudicarse los fondos les permitió poner en marcha rápidamente las clases de español.

Primero, se capacitaron con la ayuda del profesor del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje, Pedro Alfaro. Luego, compraron materiales, solicitaron espacios físicos y difundieron las clases en la Parroquia Corazón de María, que se dedica a albergar a los inmigrantes en la ciudad puerto.

Desde entonces todo ha sido un aprendizaje para los estudiantes. “Al principio fue difícil pero ahora ya están más ambientados, porque en la realidad tenemos que solucionar problemas todas las veces, por ejemplo de espacios físicos o lidiar con otras actividades de inmigrantes, como fiestas que interrumpen el correcto desarrollo de nuestras clases”, comentó el docente Pedro Alfaro.

Gabriela indicó que “aquí trabajamos en equipo, todos tenemos tareas y nadie manda a nadie, todos saben lo que tenemos que hacer, por lo que hemos aprendido lo que es trabajar en equipo realmente y, por otro lado, también a relacionarnos con inmigrantes, eso nos hace más empáticos y tolerantes para hacer clases el día de mañana, pues es posible que en nuestra sala tengamos niños de otros países”.

INMIGRACIÓN HAITIANA

La población haitiana de la región de Valparaíso cambia constantemente de residencia, pues por temas laborales están en movimiento, lo que hace difícil proyectar números de asistencia a las clases, sin embargo, Gabriela comentó que “no tenemos requisitos para el ingreso, vienen personas desde 18 hasta 50 años y en este momento tenemos alrededor de 30 estudiantes divididos en tres niveles: básico, medio y avanzado según su conocimiento del español”.

Además, Gabriela comentó que el problema de la inmigración haitiana en Chile es emergente. “Hay varias organizaciones haciendo clases de español, pero no hay una institución que canalice la llegada de ellos al país, están muy desorientados en términos de leyes laborales principalmente”.

El profesor del ILCL, hizo hincapié en que “los inmigrantes llegan a las clases, les importa aprender el idioma, siendo que podrían estar descansando en sus casas, porque generalmente trabajan de cargadores en el mercado o desempeñan trabajos de esfuerzo físico, pero valoran la oportunidad que les estamos dando”.

Wadson Cherizard, haitiano radicado en Chile hace 7 meses, señaló que “aprendí un poco de español en mi país, pero han sido de mucha ayuda las clases aquí. Me ha ayudado en mi trabajo saber más español”.

Por su parte, Junior Bazile, haitiano que asiste a las clases de nivel avanzado, comentó que  “llegue a Chile porque ya tenía algunos conocidos chilenos en mi país por mi trabajo de actor y comunicador. Tengo la idea de buscar trabajo en mi área, aunque ahora estoy trabajando bien en temas de paneles solares”.

El equipo ejecutor del proyecto tiene la idea de integrar a estudiantes de otras áreas para apoyar de mejor forma la inserción de los inmigrantes, pues existen muchas dudas en ámbitos como derechos laborales y cultura cívica, entre otros.

Por Sharon Bodenstein

Dirección de Asuntos Estudiantiles