Proyectos interdisciplinarios buscan aportar al desarrollo de la región y el país

Las temáticas de investigación se relacionan, entre otras, con instrumentos para predecir los resultados de las elecciones, la inclusión de personas con discapacidad intelectual y conocer los impactos del derretimiento de los glaciares.

Con el propósito de fomentar y fortalecer las actividades relacionadas con la generación de conocimiento en diversas áreas, la Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados (VRIEA) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso entrega anualmente un integral apoyo a sus unidades académicas e investigadores a través de los concursos académicos.

En este contexto, durante el 2017 fueron siete los proyectos seleccionados en la nueva categoría denominada "Investigación Innovadora Interdisciplinaria", orientada a la conformación de grupos de académicos de diferentes disciplinas, cuyo principal objetivo es dar respuesta a preguntas de investigación altamente novedosas en un marco colaborativo.

El vicerrector de Investigación y Estudios Avanzados, Joel Saavedra, explica que la generación de nuevo conocimiento y la creatividad para encontrar respuestas a las grandes problemáticas de la sociedad se acelera cuando los académicos son capaces de trascender de sus disciplinas de especialidad y poner sus investigaciones al servicio de un trabajo colaborativo e interdisciplinario. "La proyección que tienen los siete proyectos adjudicados son un gran mérito de nuestros académicos y, sin duda, sus resultados serán un aporte significativo al desarrollo de la región y del país", señala.

Este nuevo instrumento está orientado a la conformación de grupos de trabajo de diferentes disciplinas, en temáticas que no se cultivan actualmente en la Casa de Estudios, ya sean emergentes o completamente nuevas, las que cumplirán con el objetivo de desarrollar investigación de excelencia. La adjudicación de los proyectos contempla los gastos de operación, personal técnico y apoyo, viajes nacionales o internacionales a congresos o workshops, y equipamiento de investigación.

De esta forma, los equipos se conforman por un mínimo de cinco investigadores de la Católica de Valparaíso de al menos tres unidades académicas, estudiantes de pre y postgrado, dos expertos nacionales afiliados a instituciones que desarrollan investigación y otros dos provenientes de centros internacionales reconocidos en el área de formación.

Al respecto, el profesor de la Escuela de Periodismo, Pedro Santander, quien se encuentra trabajando con especialistas de Ingeniería Informática y del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje, indica que "en este trabajo colaborativo estamos investigando cómo las redes sociales pueden ser utilizadas como un instrumento para predecir los resultados de las elecciones. En este contexto, si miramos el año 2016, vemos cómo los instrumentos demoscópicos tradicionales, como las encuestas de opinión pública o los medios de comunicación, fracasaron en muchas predicciones en casi todo el mundo, por lo que se hace necesario desarrollar nuevas herramientas del siglo XXI, que tienen un contexto digital distinto".

Por su parte, la profesora Vanessa Vega, de la Escuela de Pedagogía, quien trabaja con académicos de las escuelas de Arquitectura y Diseño, Ingeniería Informática e Ingeniería Industrial, destaca que "las materias vinculadas con la discapacidad exigen en la actualidad asumir un enfoque de 'investigación inclusivo', en el que las personas con discapacidad intelectual sean agentes activos del proceso. La tecnología facilita la implementación de este enfoque y empodera a estas personas para asumir el rol que les corresponde. Este proyecto, adoptando dicho paradigma, va a desarrollar una herramienta digital que explore el grado de autodeterminación en este colectivo y permita mejorar su calidad de vida".

Por otro lado, el académico Jorge Olivares, del Instituto de Biología, está trabajando en un proyecto junto a profesionales de las escuelas de Ciencias del Mar e Ingeniería Eléctrica: "esta iniciativa consiste en el desarrollo de una boya-biosensor que medirá cambios tróficos provocados por el derretimiento de glaciares, la que requerirá de sensores ópticos de alta precisión que serán desarrollados en la Escuela de Ingeniería Eléctrica, el biosensor por el Instituto de Biología y la caracterización satelital del punto de derretimiento por la Escuela de Ciencias del Mar".

Los otros proyectos adjudicados corresponden al profesor Germán Aroca, de Ingeniería Bioquímica, quien investiga con académicos del Instituto de Química y las escuelas de Ingeniería Química y Eléctrica; el profesor Mauricio Rodríguez, de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, quien desarrolla su proyecto con especialistas de Ingeniería Civil y del Instituto de Matemáticas; la profesora Rosa Vera, del Instituto de Química, quien trabaja en una iniciativa junto a académicos de las escuelas de Ingeniería Bioquímica, Ingeniería Química y del Instituto de Estadística; y el profesor Gabriel Villavicencio lleva a cabo su labor junto a profesionales de las escuelas de Ingeniería Informática, Ingeniería Química y el Instituto de Estadística.

Por Macarena Guerra
VRIEA