Embajador de Chile en Guatemala visitó la PUCV para avanzar en ámbitos de cooperación internacional

Domingo Namuncura Serrano es el primer embajador chileno con orígenes mapuches y además es exalumno de la Escuela de Trabajo Social de nuestra Casa de Estudios.

06.10.2017

El embajador de Chile en Guatemala y exalumno de Trabajo Social, Domingo Namuncura, visitó esta semana la PUCV. El objetivo de su arribo es comenzar acercamientos entre la nación centroamericana y nuestro país, precisamente en la línea de la cooperación académica internacional y la asistencia técnica, considerando las necesidades que presenta Guatemala y las posibilidades que ofrecen nuestras universidades para aportar a su desarrollo.

Guatemala es un país que posee grandes riquezas naturales. A nivel internacional es el mayor exportador de Cardamomo, el quinto exportador en azúcar y el séptimo productor de café. El turismo es uno de los rubros que generan más ingresos, recibiendo alrededor de dos millones de visitantes cada año. Sin embargo, como ocurre con otros países centroamericanos, presenta elevados niveles de pobreza, un 21% de desnutrición y un 18% de analfabetismo, por lo tanto es muy importante, avanzar en el ámbito de la ayuda internacional.

Al respecto, el exalumno se reunió en la Sala de Consejo Superior con el director general de Vinculación con el Medio de la PUCV, Juan Torrejón; la profesora de la Escuela de Trabajo Social, Adela Bork; y el coordinador de Cooperación Internacional, Rodrigo Coloma para explorar líneas de contribución desde nuestra institución.

Guatemala tiene cuatro grandes instituciones de Educación Superior: Universidad San Carlos (con más de 350 mil estudiantes); Universidad Francisco Marroquín; Universidad Rafael Landívar; y la Universidad Mariano Gálvez, que en su conjunto representan el 80% del segmento estudiantil.     

¿Cuáles son las áreas en las que Chile podría ser un aporte para Guatemala?

“Guatemala es una sociedad que está en desarrollo. Los problemas estructurales –que se comparten en Centroamérica- tienen que ver con los niveles de educación, problemas políticos, económicos y sociales, con las competencias y habilidades del Estado para responder a las necesidades sociales. La cooperación Sur-Sur es un eslabón fundamental en el desarrollo de Guatemala mediante el proceso de transferencia de conocimiento y la sistematización de ciertas metodologías que se vinculan al desarrollo social”.

“Siendo un país con enormes desafíos en materias de vivienda, infraestructura, salud, justicia, seguridad ciudadana, medioambiente hay algunas áreas críticas por ejemplo las comunicaciones entre ciudades y el desarrollo de las capacidades agropecuarias, considerando que es un país con muchas riquezas naturales. Estos temas se asocian a la necesidad de contar con mejores tecnologías y experiencias en materia de regadío, siembra, fertilizantes, diversidad, etc. Chile puede ser un referente en las áreas de las concesiones y la salud pública. Una parte de la experiencia acumulada en la PUCV puede ser un aporte significativo para este país”.

¿Hay experiencia internacional en Guatemala a nivel de las universidades?

“Las instituciones guatemaltecas tienen un historial de largo trecho y han contribuido al desarrollo nacional en todos los ámbitos. Han establecido formas de cooperación de modo activo tanto con la comunidad internacional como los organismos del G-13, la Organización de Naciones Unidas, UNESCO, FAO y con gobiernos e instituciones universitarias internacionales que brindan un apoyo efectivo. Hay convenios marco con algunas universidades chilenas, tanto de Santiago como en regiones que desarrollan programas de formación por medio de pasantías y magísteres. 

“Además hay convenios con universidades de Brasil, Colombia, México, Canadá y otras. Hay un buen abanico de contribuciones académicas, pero no alcanza a ser suficiente, pues las necesidades del país son muchas”.

EL PRIMER EMBAJADOR MAPUCHE

¿Qué significó para usted ser nombrado el primer embajador con origen mapuche en nuestro país?

“Fue muy sorpresivo y en lo personal nunca estuvo en mi mente ser embajador. Siempre vi esta labor como un oficio muy complejo y sofisticado. Para eso está la Academia Diplomática Andrés Bello que es muy prestigiosa en América Latina. Sus egresados permanecen allí toda la vida y salen después a representar a Chile. Los que no hemos estado en este proceso y somos embajadores de carácter político respondemos a la confianza exclusiva de la Presidenta”.

“Fue un momento muy valioso cuando plantean la idea de nombrar al primer embajador de origen mapuche, el primero en la historia de Chile. Desde 1810 hasta 2014 se han nombrado alrededor de 1.500 embajadores. Si uno revisa la nómina no hay ninguno indígena. Chile nunca pensó en nombrar diplomáticos de origen mapuche. La Presidenta decidió hacer un cambio y esto significó para mí una enorme responsabilidad, más allá del cargo. No sólo represento al Estado de Chile y al Gobierno, sino que también a la diversidad cultural de nuestro país”.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio