
El profesor Cristian Merino, académico del Instituto de Química de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, obtuvo recientemente el Premio RIIS 2026, Reconocimiento a la Investigación e Innovación en Sustentabilidad, en la categoría Investigación, por el proyecto Terraciencia.
La distinción que fue entregada por la Red Campus Sustentable, MetaRed S de Universia y la Red Compromiso con el Desarrollo Sustentable del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH), reconoce iniciativas que contribuyen de manera concreta a la sustentabilidad, la inclusión y la transformación de las comunidades.
Terraciencia, cuyo nombre completo es “Recursos Educativos Socio-Ambiental y Territorialmente Relevantes para la Educación Científica Rural e Intercultural con Tecnologías”, busca fortalecer la enseñanza de las ciencias mediante recursos educativos vinculados con las identidades, necesidades y desafíos de cada territorio.
La iniciativa busca proporcionar recursos formativos que aborden desde una perspectiva socio-ambiental y territorialmente sustentable, fenómenos relevantes para atender a comunidades rurales e interculturales de las regiones de Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Araucanía, Los Lagos, y Magallanes y la Antártida chilena.
La iniciativa es liderada por el profesor Merino y nació al alero del proyecto Fondecyt Explorador 13220048 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y reúne trabajo asociativo entre la PUCV, Universidad de Antofagasta, Universidad Católica de Temuco y la Universidad Austral de Chile, Sede Puerto Montt.
Conocimiento al servicio de la sociedad
Para el profesor Cristian Merino, la labor académica adquiere sentido cuando el conocimiento logra contribuir a la formación de las personas y al desarrollo de las comunidades. “Uno de los fines de las instituciones universitarias es la formación de personas y el cultivo del conocimiento a favor de la sociedad”, señaló el académico.
Esta visión se refleja en Terraciencia, una propuesta que pone las tecnologías y las herramientas científicas al servicio de las aulas rurales e interculturales. En lugar de utilizar recursos estandarizados, el proyecto promueve la creación de materiales didácticos que consideran el entorno, la cultura local y los problemas socioambientales que experimentan las comunidades.
De esta manera, la ciencia es abordada como una herramienta para comprender e intervenir en el mundo, conectando los contenidos escolares con situaciones cercanas y significativas para estudiantes y docentes.
Uno de los principales aportes del proyecto es la co-construcción de metodologías, recursos educativos y plataformas tecnológicas junto a las comunidades participantes. El proceso permite abordar contenidos científicos a partir de fenómenos presentes en los distintos territorios y favorecer aprendizajes contextualizados.
La tecnología no se incorpora como un instrumento aislado, sino como un medio para fortalecer la alfabetización científica, la participación y el reconocimiento de los conocimientos locales. La propuesta busca avanzar hacia una educación más equitativa, pertinente y conectada con las diferentes realidades del país.
El reconocimiento recibido por el profesor Merino también pone en valor el carácter colaborativo de la iniciativa. Académicos, docentes, estudiantes y comunidades escolares han participado activamente en el diseño, implementación y validación de las herramientas desarrolladas por Terraciencia.
El Premio RIIS 2026 destaca así la capacidad del proyecto para articular investigación, innovación educativa y transferencia de conocimiento, generando resultados que trascienden el ámbito universitario y llegan directamente a las comunidades.
La distinción constituye, además, un nuevo reconocimiento al trabajo impulsado desde la PUCV en proyectos interdisciplinarios que buscan responder a los desafíos educativos y socioambientales mediante una mirada colaborativa y territorial.
Los recursos educativos y las herramientas desarrolladas por Terraciencia se encuentran disponibles en el sitio https://terraciencia.cl/
Por Juan Paulo Roldán
Dirección de Comunicación Estratégica