Equipo interdisciplinario desarrolla aplicación que promueve espacios inclusivos

Aplicación permitirá conocer requerimientos de las personas adultas con discapacidad intelectual.

12.06.2018

En el marco del Concurso de Investigación Innovadora Interdisciplinaria, impulsado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, se están ejecutando en la actualidad 5 proyectos que, desde el trabajo colaborativo entre académicos pertenecientes a diversas unidades académicas de la Universidad, buscan generar conocimiento de avanzada, que permita elaborar soluciones para distintas problemáticas que afecten a la sociedad, con el objetivo de aportar directamente a la construcción de un país más desarrollado e inclusivo.

Uno de estos proyectos es liderado por la profesora de educación diferencial, especialista en investigación sobre discapacidad y directora de la Escuela de Pedagogía de la Universidad, Vanessa Vega, quien trabaja con los académicos Herbert Spencer, Rodolfo Villarroel y Jimena Pacual, de las escuelas de Arquitectura y Diseño, Ingeniería Informática e Ingeniería Industrial de la PUCV, respectivamente, en un tema vinculado a la inclusión. Además, el equipo está integrado por investigadores de la Universidad de Valparaíso, de Salamanca, Autónoma de San Luis Potosí, y de Girona.

Sobre el trabajo que está desarrollando este equipo de académicos PUCV, Vega señaló: “En la actualidad, todo el mundo avanza hacia la generación de una sociedad más inclusiva, que permita incorporar a cualquier persona con discapacidad al mundo social como un agente de cambio activo y participativo, capaz de tomar sus propias decisiones”.

“Pero en la realidad esta invitación no es accesible, ya que, cuando se habla de discapacidad, automáticamente rememoramos la discapacidad física y sensorial, dejando de lado la discapacidad intelectual y/o cognitiva. Es por esto que el presente proyecto apunta hacia ese espacio y entorno social que no permite una adecuada inclusión, haciéndonos cargo de la accesibilidad cognitiva, de manera de poder evidenciar las dificultades existentes y que día a día se enfrenta la población ya sea, con discapacidad intelectual o física, extranjeros y/o adultos mayores", agregó.

“Es por esto que el proyecto tiene como propósito generar un resultado tecnológico que permita la evaluación de diferentes servicios públicos, de manera que se pueda analizar, comprender e internalizar la concepción de accesibilidad cognitiva; favoreciendo la comprensión de los proveedores de servicios, visibilizando los puntos críticos de interacción con el público”, finalizó.

ENTREVISTA VANESSA VEGA Y HERBERT SPENCER

Para conocer un poco más sobre los alcances del proyecto, nos reunimos con Vanessa Vega y con el profesor de diseño de interacción y secretario académico de la Escuela de Arquitectura y Diseño, Herbert Spencer González, quienes compartieron los aspectos más significativos de esta investigación innovadora interdisciplinaria vinculada con la inclusión de las personas con discapacidad intelectual y/o cognitiva.

¿De qué trata el proyecto y/o investigación?

Vega: La identidad de las personas con discapacidad intelectual no ha sido construida por ellos, sino que, por la voz de los profesionales del área. Por este motivo, quisimos realizar una metodología de trabajo inclusiva que considerara participativamente el punto de vista de éstas personas como sujetos de derecho. A partir de esta propuesta, conformamos un equipo asesor y focalizamos nuestras ideas hasta llegar al proyecto actual, el cual pretende trabajar con personas con discapacidad intelectual en el ámbito de la generación de conocimiento.

Para esto nos reunimos con especialistas de la Universidad de Girona, que lleva muchos años trabajando en la temática de la investigación inclusiva, y junto a ellos elaboramos aspectos prioritarios como la metodología de trabajo, como conformar un equipo asesor y cuántas personas deberíamos incluir, entre otras cosas.

En primer lugar, el trabajo se ha centrado en crear una aplicación que nos permita caracterizar la autodeterminación de adultos con discapacidad intelectual. Como equipo fuimos construyendo y avanzando colaborativamente en las etapas de investigación, co-diseño y prototipo, hasta que llegamos a la aplicación de prueba, que pretendemos esté disponible en las próximas semanas.  Una de sus principales características es que será gratuita y, por ello, será una herramienta muy útil para los centros que trabajen con este tipo de discapacidad, ya que entregará informes inmediatos en los niveles de autodeterminación en las personas.

Spencer: Dicho de otra manera, la aplicación permitirá conocer lo que requieren las personas adultas con discapacidad intelectual, lo que se traduce en una oportunidad para que ellos digan cuáles son sus verdaderas necesidades y así nosotros poder ordenarlas y conocerlas de forma más explícita. En este punto, muchas veces existen diferencias evidentes entre lo que creemos que las personas con discapacidad necesitan y lo que verdaderamente necesitan. Creo que ha llegado el momento de que ellos nos cuenten qué es lo prioritario para mejorar su calidad de vida.

¿A quiénes va dirigida esta aplicación?

Vega: Ojalá la aplicación la pueda usar cualquier persona, pero nuestro foco está dirigido en esta primera etapa, a instituciones que presten servicios a personas con discapacidad intelectual, lo que por supuesto incluye a nuestra Universidad. La idea es que la persona o entidad que la utilice lo haga con un sentido, no es una aplicación para jugar, es para obtener información que nos permita hacer mejoras y así entregar un apoyo real a las personas que utilicen servicios o dependencias de las diversas instituciones que existen en la ciudad.

¿Cuál es el objetivo principal del proyecto?

Spencer: El principal objetivo es estudiar cómo incorporar a las personas con discapacidad intelectual al mundo de la investigación. De esta manera, estamos apuntando a que este segmento de la sociedad pueda desenvolverse mejor y tenga una vida independiente. Queremos que los servicios públicos que ofrece el Estado sean acordes a las necesidades de todos, que sean accesibles, lo que con la aplicación se podría lograr ya que se trabajaría en la generación de espacios y en la construcción de apoyos tecnológicos para las personas con discapacidad.

Vega: Sumado a lo que dijo Herbert, el proyecto tiene tres líneas de trabajo: la primera tiene que ver con potenciar la labor con el grupo asesor, el equipo con quienes desarrollamos el proyecto. Esto está asociado al sello valórico que tiene nuestro proyecto, nosotros trabajamos con metodología inclusiva y co-diseño, de esta manera en el equipo de investigación hay personas con discapacidad intelectual, lo que nos permite trabajar más directamente con este segmento de la población y ver sus necesidades reales. La segunda línea tiene que ver con el desarrollo del sistema SER, que es el sistema de evaluación y recomendación de accesibilidad cognitiva. Y la tercera línea se relaciona con el desarrollo de tecnologías de apoyo que ayuden a la accesibilidad cognitiva de las personas con discapacidad intelectual.

¿Qué han descubierto al trabajar con personas con discapacidad?

Vega: Gracias a este proyecto, nos hemos dado cuenta que la autodeterminación que tienen los adultos con discapacidad intelectual es una problemática que trasciende personas. Ojalá, que cuando nosotros ya no estemos haciendo nuestro trabajo, haya otras personas que lo puedan hacer. Para eso es fundamental una política de Estado permanente, que vele por los intereses de este segmento de la sociedad.

La verdad es que uno nunca termina de aprender lo relacionado del respeto hacia el otro, por lo que es importante poder interactuar con las personas que tienen algún tipo de discapacidad, entender sus necesidades y, finalmente, ponerse en sus zapatos y ver todo lo que tienen que vivir en una sociedad que, actualmente, no los auxilia. Esto requiere un profundo cambio cultural y nosotros queremos aportar a construir una sociedad donde no exista discriminación y donde la gente entienda, de una vez por todas, que todas las personas tienen los mismos derechos.

Por Marcelo Vásquez,

Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados