Sergio Bitar en la PUCV: “La innovación necesita un grado de diálogo social que en Chile no tenemos”

El ex ministro presentó junto al director ejecutivo del Foro de Altos Estudios Sociales, Crisóstomo Pizarro, el libro “La caída de Allende y la huelga de El Teniente: lecciones de la historia”, texto que relata con detalles el episodio ocurrido a mediados de 1973 y que contribuyó a crear el clima propicio para el golpe militar de septiembre de ese año.

09.07.2018

La huelga de El Teniente fue el conflicto laboral de mayor envergadura que enfrentó el gobierno de Salvador Allende. Estalló el 18 de abril y finalizó el 29 de junio de 1973, el mismo día en que se abortaba un intento de golpe de Estado como una antesala a lo que ocurriría posteriormente el 11 de septiembre. Esta movilización, sin duda, fue un factor decisivo en la caída del gobierno de la Unidad Popular y el colapso del régimen democrático. 

Ofrecer una mirada desde diversas aristas de lo ocurrido fue lo que realizaron los autores Sergio Bitar y Crisóstomo Pizarro en el libro “La caída de Allende y la huelga de El Teniente: lecciones de la historia”, texto que fue presentado en la Sala Emilio Tagle de la Casa Central de la PUCV. Bitar era ministro de minería del Presidente Allende y Pizarro su asesor, quien recopiló paso a paso una serie de antecedentes que incluyeron entrevistas a dirigentes sindicales.

Juntos desarrollaron un texto que se mantuvo inédito y que fue imposible publicarlo luego del golpe militar. En efecto, el documento recién vio la luz en 1986 al regreso del exilio y a 45 años del conflicto minero, fue reeditado por la PUCV, a través de Ediciones Universitarias de Valparaíso, sello de nuestra Casa de Estudios y que fue apoyado desde la Rectoría.

“En este caso, la huelga de El Teniente contiene elementos del conflicto político en la sociedad de ese momento y de las relaciones al interior de una empresa tan importante como Codelco, con todo lo que significa la producción de la principal riqueza de Chile a través del cobre. Se trata de conocer la historia y difundirla, pero también sacar lecciones de ella para no volver a repetir los errores que cometimos como sociedad y se originaron en un conflicto político muy profundo, donde se polarizaron las posturas y no fue posible realizar un diálogo constructivo que llevara a buscar soluciones pacíficas, como corresponde en un sistema democrático”, indicó el rector Claudio Elórtegui.

El profesor Crisóstomo Pizarro, actual director ejecutivo del Foro de Altos Estudios Sociales Valparaíso y académico del Magíster en Relaciones Internacionales de la PUCV, hizo un completo análisis de los proyectos estructurales de Codelco y los aspectos que reflejan el desarrollo de una cultura interna marcada por la colaboración entre los trabajadores.

“El fundamento del desarrollo de los proyectos estructurales de Codelco es el diálogo social, lo que está definido de una manera muy elaborada en el llamado Pacto Estratégico suscrito entre la empresa y la Federación de los Trabajadores del Cobre de fines de septiembre de 2015 (…) El diálogo social en Chile tiene antecedentes en CODELCO en la llamada alianza estratégica y en el proyecto de empresa común, de 1994 y 2001. En esa época, lo que consiguió fue reducir los costos como lo están mostrando los proyectos estructurales pese al poco tiempo que llevan implementándose, duplicó el valor del negocio y mejoró las relaciones de amistad”, precisó.

LAS ENSEÑANZAS QUE DEJÓ LA HUELGA DE EL TENIENTE

El exministro Sergio Bitar recordó algunos aspectos valiosos sobre la creación del texto y que luego de 45 años, sigue dejando enseñanzas. “Cuando era ministro de Allende, nos tocó enfrentar la huelga de El Teniente y Crisóstomo Pizarro era mi asesor en temas laborales, quien comenzó a hacer un registro de cada momento, todo ocurría con gran velocidad. Cada cambio repercutía en el país. No eran hechos aislados. Tomamos nota y llegó el golpe de 1973. Fui preso político en la isla Dawson por un año, mi esposa guardó los documentos originales y llegaron amigos a revisar los papeles, nos sugirieron quemarlos, pero ella los guardó”.

¿Se pueden sacar reflexiones después de 45 años de lo ocurrido?

“Me han surgido varias: la primera está muy vigente: el diálogo entre trabajadores y empresas en Chile sigue rezagado. Ya allí se mostró que era difícil incluso siendo una empresa estatal. Tenemos que hacer un esfuerzo para proponer instancias de diálogo como los países desarrollados donde el debate no sea sólo en torno a problemas específicos, sino que vincularse a políticas de innovación, estrategias de la empresa y avanzar hacia una mayor colaboración con los trabajadores”.

“En segundo lugar, falta avanzar en la Responsabilidad Social de las empresas en Chile. En nuestro país, no existe la filantropía. Las empresas negocian con sus trabajadores, pero están preocupadas de las utilidades. No hay aporte a la sociedad, no hay una contribución al desarrollo de la comunidad. Se han realizado intentos, pero existe un gran rezago en el caso chileno”.

“Tercero: se requiere mejorar la formación de los trabajadores. En el caso de El Teniente, los trabajadores asumían más responsabilidades en una empresa que recién se nacionalizaba y el grueso de los ejecutivos eran extranjeros. El desafío de hoy es mayor, pero se mantiene el mismo principio: tenemos que preparar a los trabajadores para estar a la cabeza de las nuevas tecnologías y recién estamos discutiendo si renovamos la educación técnica y si establecemos una educación para toda la vida, método que está muy atrasado en nuestro país”.

“Cuarto: se debe propiciar la autonomía del movimiento sindical y la no interferencia de los partidos políticos en ellos. Lo mismo pasa en las empresas, se requiere contar con un espacio democrático, pero que funcione. La innovación necesita un grado de diálogo social que en Chile no tenemos y una mayor planificación estratégica”.

Por Juan Paulo Roldán

Dirección General de Vinculación con el Medio